
Comenzó España con demasiado respeto al rival, a su condición de campeón del mundo. Salieron los jugadores de Luis Aragonés con excesiva timidez al césped del Ernst Happel, aunque, como era de prever, tenían la posesión del balón. El problema es que era una propiedad infructuosa, insulsa, como los gusta a la "azzurra". Los hombres de Donadoni no querían la bola. Lo tenían muy claro.
Luca Toni, el delantero del Bayern de Munich, era su gran referencia, el más buscado por sus compañeros. Para ello, Alberto Aquilani y Daniele de Rossi, los dos creadores de la Roma, se encargaron de suplir a Andrea Pirlo. Italia estaba cómoda. A los transalpinos no les interesa jugar bien. Son 'resultadistas' al máximo. Esperan y desgastan al contrario con paciencia y regularidad. Y lo estaban logrando. España no se soltaba, estaba agarrotada, con el toque estéril e improductivo. Realizó Silva, no obstante, el primer tiro a puerta de los españoles, pero Buffon respondió.
Fueron los dos primeros avisos de la "Roja", que andaba todavía dormida e impresionada por el currículo del rival, quien tenía en el ex madridista Antonio Cassano a su mejor futbolista.
El ahora jugador de la Sampdoria puso en muchos aprietos a Sergio Ramos, de nuevo flojo en la defensa española, en la que sí respondieron a la altura de las circunstancias los centrales Marchena y Puyol.
El valencianista le robó la cartera a Luca Toni, quien se disponía a rematar de cabeza un balón que le sirvió Cassano, en la acción más peligrosa de los italianos en el primer acto. Tardó España en despertar, pero lo fue consiguiendo a cuentagotas en el último tercio del período. Fue cuando se produjeron los disparos de Villa y de Silva, que atajó el cancerbero del Juventus, y una bonita jugada del propio Silva por la banda derecha que terminó en falta no señalada.
España se fue al descanso con síntomas de mejoría e Italia como deseaba, con el empate cero y tirando de oficio.

Y apareció Senna, que llevaba un partido magnífico, para enseñar su disparo. Lo hizo dos veces y asustó a Buffon, quien vio como se le escapaba la bola en el segundo para pegar en el palo.
El partido era totalmente de España. Italia, que había quitado del terreno de juego a Cassano, su mejor hombre, sólo defendía en busca de un milagro que pudo llegar por medio de Luca Toni si Grosso no le quita un balón cuando se disponía a ejecutar a Casillas. Se afrontó la prórroga con el mismo estado de nervios y el mismo decorado sobre el césped, en el que ya estaba Guiza en lugar de Torres.
La escasez de fuerzas hizo, si embargo que hubiese ocasiones en las dos porterías. Silva estuvo muy cerca del tanto con un disparo lejano y Di Natale obligó a Casillas a una brillante intervención. Las piernas estaban más pesadas y se abrieron más huecos. El gol podía llegar, pero no lo hizo. En los lanzamientos Cesc hizo feliz a España y colocó a Luis Aragonés como su mejor seleccionador al lograr lo que nadie hace mucho tiempo. Es, con 37, el que más duelos ha ganado con la "Roja". Y el camino sigue.

Arbitro: Herbert Fandel (GER). Enseñó tarjeta amarilla a Iniesta (m.11), Ambrosini (m.31), Villa (m. 71), Cazorla (m.112)




















Ahora os toca un rival duro, la selección sueca, que ayer aplastó a Grecia en su primer partido. Ojo con Ibrahimovic que pese a no marcar desde hacia tiempo ayer se creció en el enfrentamiento y marcó un golazo que quedará guardado en la memoria de todos los aficionados al fútbol.




















